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Virtud nazarena: Don de sí

 DON DE SÍ

¿Quién no ha experimentado la alegría interior que se extiende por todo nuestro ser hasta expresarse en una sonrisa cuando ayudamos a los demás? Nos damos a nosotros mismos en un sinfín de expresiones:  una sonrisa, cuando escuchamos, un consejo, saludar, consolar…

Hay gozo en darse. Darnos nos hace bien y hace el bien. Somos felices tanto dando como recibiendo, amando y dejándonos amar. Necesitamos del dinamismo del amor para vivir como seres humanos plenos. Este “mecanismo” comienza cuando nos damos: para recibir amor antes hay que darse.

“Dios no puede sino dar su amor”. Hemos sido creados por Dios a su imagen y semejanza. Él se da continuamente porque es amor, y el amor es creativo, propositivo, generador… Cuando nos damos a los demás nos realizamos como personas, en ese momento somos para lo que hemos sido creados y respondemos a lo que hemos sido llamados.

Podemos imaginarnos como en la familia de Nazaret circulaba el amor de forma natural en el día a día por medio de esos incansables gestos de darse a sí mismos que hacían Jesús, María, y José. Preparar el desayuno, arreglar la pata de la mesa rota, echar de comer a las gallinas, ir a por agua a la fuente…

Recordemos como el Hermano Gabriel se daba a los demás: enseñando a los alumnos de Belleydoux, formando a los Novicios en Belmont, visitando a las comunidades de los Hermanos…

¿Estás dispuesto a darte en las oportunidades que se te presenten en el día de hoy? ¿Cómo hoy puedes ser feliz dándote a los demás? Quizás esta breve oración te ayude a prepararte para lanzarte a esta reconfortante aventura de darte a ti mismo a los demás.

Padre Dios, Tú eres amor,

te nos has dado en tu Hijo, Jesucristo.

Que su ejemplo de donación a lo largo de su vida

nos mueva a responder de la misma manera.

Ayúdanos cada día a responder a tu llamado,

que nos invita a seguirte dándonos.

Tu Santo Espírito nos de la capacidad

para trabajar en la construcción de Tu reino en este mundo

por medio del don de nosotros mismos

al servicio de aquellos que necesitan de tu amor. Amén.

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